5 de enero de 2011

I Love Copyleft


I love Copyleft es un movimiento activo en contra de la dichosa "Ley Sinde" en contra de las descargas y las webs de descarga de contenido "ilegal".


Sin entrar en detalles sobre la Ley, que me parece una auténtica barrabasada, creo que lo que pretende es, como siempre, coger el nabo por las hojas. En vez de buscar el problema radical, de raíz, como podría ser el "top manta", esta ley quiere atacar a quien no se lucra compartiendo archivos. En vez de luchar contra las mafias, que podría ser difícil, se encargan de arremeter contra usuarios que sólo se limitan a colgar enlaces a otras webs o servidores (como Megaupload o Megavideo) y arremeten contra ellos. Eso es muy loable por un Gobierno que se las da de socialistas. Sin embargo, este socialismo yo lo denomino esquizofrénico porque no tiene nada que ver lo que dice que hace con lo que hace en realidad. Su realidad y la que practica, en la que vive, no es la misma. Porque lo que lo que verdaderamente importa es la defensa de la propiedad ("intelectual") de la misma manera que, a mediados del s. XIX, los propietarios de la nueva propiedad liberal, surgida con las desamortizaciones, sobre todo con la de Mendizábal (1836-1854), al necesitar que se protegiese una propiedad que había surgido a expensas de quienes trabajaban la tierra, de los que la disfrutaban (municipios y aparceros o enfiteutas de tierras eclesiásticas). En este sentido se creó el cuerpo de la Guardia Civil. Pero no sólo se defendía estas nuevas propiedades que restaban autonomía al pueblo y que lo dejaba indefenso ante los que tenían el trabajo (terratenientes y nuevos burgueses agrarios, germen del caciquismo), sino que también cerraban lugares de libre acceso y explotación como los montes. Los liberales defendían la nueva propiedad como una necesidad imperiosa para el buen funcionamiento de la Economía. La fisiocracia de final de finales del s. XVIII se había convertido en una visión mercantil de la tierra. La tierra tenía que ser un elemento más del mercado; tenía que poder dividirse, comprarse, venderse, parcelarse, donarse, regalarse; tenía que sufrir los altibajos de la ley de la oferta y la demanda; en definitiva, debía de incorporarse al capitalismo de la época.

Así, hoy día la propiedad intelectual se defiende de la misma manera: la mal llamada cultura tiene que ser un producto del mercado más. Como decía un artículo de opinión de El País: "(...) Si vamos a lo básico, el andamiaje argumental de los libertarios se cae por sí solo. Y lo básico es determinar si la propiedad intelectual es menos digna de protección que la propiedad, por ejemplo, de la vivienda, del automóvil o las colecciones de sellos. (...)" En este sentido, dice también: "(...) Intentemos trasladar estas argumentaciones a la propiedad material. ¿Qué opinaríamos de quien despojara de su sueldo a un empleado, alegando que, en realidad, el empresario le está robando de parte del fruto de su trabajo? ¿Nos imaginamos a alguien llevándose sin pagar de la tienda una colección de bolsos de Vuitton, dado que son muy caros? Los argumentos se convierten en bromas cuando los trasladamos de lo digital a lo material (...)". En definitiva, lo que viene a decir es que descargar un contenido "cultural" (habría que ver qué entiende por cultural este señor) es un robo a mano armada y que las webs de descarga son "(...) la traducción digital del perista o receptador de mercancía robada. Su condición inmaterial no priva al robo ni de su naturaleza, ni de su gravedad. Y los argumentos en contra de su neutralización no solo suponen la condonación de una conducta que en la mayoría de los casos es abiertamente delictiva, sino que también conducen, a medio plazo, a la extinción o al grave deterioro de la creación cultural (...) Lo que le puede quedar al creador es dedicarse a otra cosa o vivir subvencionado. Creo que lo mismo que muchos trabajadores hoy día. ¿Tienen que ser los creadores "culturales" una élite que viva al margen (en Miami, por ejemplo) de la realidad de su país? ¿No son trabajadores como los demás y deben vivir dentro de las circunstancias de su momento o, en cambio, tienen que convertirse en una casta a la realidad no les importe o que se erijan como poseedores de un bien tan preciado como lo era en la Alta Edad Media?

Por tanto, y aunque no pueda servir de mucho, creo que es necesario elevar la voz contra esta Ley. Esta es la labor, como decía al comienzo de la entrada, que está haciendo Hackactivistas, en la sede de La Tabacalera en Madrid. Como dice el diario Público "La web permite tomar una imagen mediante webcam y que se incluya en la galería que se mostrará en la página". Lo que hace es defender que lo que hace el común de los usuarios de Internet, esto es, descargar contenidos sin ánimo de lucro, no es delito.

No obstante, habrá que desconfiar del Gobierno por que bien sacará una Ley (2.0) que le guste a la oposición o bien la oposición se limitará a abstenerse (como hace cuando le interesa) y mirar para otro lado, porque mientras que unos se "queman" políticamente sacando leyes impopulares, otros siguen tirados en la poltrona. (Sólo hay que mirar cómo lo retrata Peridis en sus chistes diarios)

No hay mejor síntesis de la ley Sinde que la que pone David Bravo en su blog.

Fuente: Público.es

Para leer más:






http://www.filmica.com/david_bravo/archivos/010889.html


Última hora: http://www.publico.es/culturas/354775/vale-music-cierra-por-las-descargas
Manda cojones. Me parece estupendo que se defienda la mano que da de comer, pero que no se mienta, por favor...

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