21 de enero de 2011

Coches de lujo y la crisis

¡Salud!

Que estemos en crisis no es nada nuevo. No voy a ser un portador de nuevas que cojan a nadie desprevenido. Como ángel (en el sentido etimológico de la palabra) no podría ganarme la vida si pretendiese informar al mundo con semejantes novedades. En este sentido, anunciar que las tres marcas de coches de lujo alemanas se expanden a pesar de la crisis tampoco es novedoso.

Audi, BMW y Daimler (la fabricante de los Mercedes-Benz) representan lo que la globalización supone cuando se sabe aplicar con sentido (!). Estas empresas automovilísticas invierten en sus fábricas alemanas, como Ingolstadt y Neckarsulm, Leipzig  o  Rastatt y Bremen,  cantidades importantes (5 billones de euros, 1,5 billones y 700 millones respectivamente desde 2009). Hasta ahí bien, pero si atendemos a estos datos nos extrañaríamos bastante porque en España, por ejemplo, la venta de coches no está en su mejor momento. En 2009  descendió a niveles de 1995, con una cifra de 952.772 vehículos, lo que suponía un 17,9% menos que en 2008 (El País 04/01/2010). En 2010 la situación mejoró (sic) elevando la cifra a 982.015 unidades, un 3.1% más que el año anterior (Europa Press 03/01/2011).

Una vez que hemos visto que España no es un mercado favorable para la inversión, nos preguntamos cómo es posible que estas marcas sean capaces de invertir de esa manera. Es evidente que España no es la principal economía de Europa, pero sí que nos permite establce algún tipo de paralelismo o, por lo menos, ver qué puede ocurrir en otros países, salvo la propia Alemania o Francia, por ejemplo.

Estas empresas, en sus plantas alemanas, se encargan de fabricar modelos de lujo como el A6, Rolls-Royce (todos estos automóviles son de lujo) o los B-Class y SLK de Mercedes. En Europa no sólo cuentan con estas fábricas, sino que en el caso de Audi y Daimler invierten además  en Hungría, donde la mano de obra es más barata y permite un mayor margen de beneficios.

Pero no todo queda ahí. Estas empresas tienen los ojos puestos en las dos potencias económicas del momento (Estados Unidos y China). BMW invirtió el año pasado 750 millones de dólares en su planta de Spartanburg (Carolina del Norte, Estados Unidos) donde fabrica uno de sus modelos de SUV (Sub Urban Vehicle), X3, o el caso de Daimler  que en Alabama ensamblará y pintará modelos de Mercedes (no especifica cuáles). El otro mercado es China, donde la demanda no es menor, por lo que sus inversiones de cara a 2015 se orientan hacia estos destinos. En este sentido, Audi pretende invertir 11,6 billones de euros en nuevas plantas y modelos para afrontar esta demanda. India o Sudáfrica son otros países donde también tienen intereses comerciales, como el caso de BMW, ya que el mercado de coches de lujo se mantendrá en todos ellos como mínimo hasta 2012.

La globalización permite que estas empresas se mantengan, mejoren, obtengan más beneficios y vivan ajenas a la crisis. El próximo destino donde fabricar sus vehículos será China para venderlos allí, como  ya hemos visto que ocurre en Estados Unidos, o que vendan coches fabricados en países con mano de obra más barata que permita un mayor margen de beneficios, como Gyor en Hungría en el caso de Audi. También pueden ensamblar las piezas que se fabriquen en Europa, como Mercedes en Alabama. Pero es que lo importante para una empresa es ganar dinero; como el mercado de coches de lujo sigue manteniéndose, la inversión está garantizada de antemano; no importa cuánto invertir. Porque, no nos olvidemos que, según el titular: "los ricos ganan un 27% más en año de recesión en 2009" (Público 28/12/2010) y "un 8,6% en  un annus horribilis" (2010) (Público 03/01/2011), la crisis no afecta a todos con la misma intensidad.

Así cómo van a bajar los mercados de coches de lujo. Si acaso, suben un poquito más el precio... Total, si conducir va a ser sólo cosa de ricos.

Fuente:  Motorfull

Para saber más: 

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