20 de abril de 2010

Lagrimas de cocodrilo

No, no se trata de un disco de Tino Casal ni se trata tampoco de hablar de los sistemas humidificación ocular de estos simpaticotes sauróptidos arcosaurios que son los cocodrilos ni de los "gemidos que emiten al devorar a sus víctimas -bueno, quizás esto último sí que venga a colación-. Se trata más bien de uno de los personajes más habituales en estos lares. Demos gracias desde aquí a la inspiración de la musa DVM, ya que gracias a la última entrada de su Zumaya Mecánica, conseguí la inspiración necesaria como para escribir hoy una entrada relativamente larga.

Resulta que este personaje, que ha pasado de ser el rey de las aves fritas, de presentador de televisión, donde tenía sus pinitos como pseudointelectual o de tertuliano de programas del corazón o, incluso, de protagonizar pequeños lances con Joaquín Sabina, cruces de declaraciones a propósito del nombre del disco de este último artista, lejos de todo eso, por lo que más se conoce a este personaje del que hablo es por su papel como imagen de esa sociedad que todos nosotros queremos: la $GA€. Creo que no es necesario que diga quién es, no, no se trata del presidente, del que tiene nombre de osito, ni de santo apostólico. Quizás un lector asiduo a este blog, o que sepa utilizar la búsqueda podrá acusar al que suscribe de eludir los nombres propios, pero es que hoy me apetecía eso, ya saben, uno que es así de caprichoso.

El caso es que nuestro protagonista está cansado de que se metan con él; está cansado de ver cómo gente cobra el canon y luego lo critican en público y se arrepiente de haber sido el corifeo de la dicha sociedad pues está "hasta los huevos" de que lo amenacen, lo insulten y recuerden a sus antecesores. Y digo yo, ¿qué quiere este señor? Es decir, representa a una sociedad que pretende vivir ad infinitum de las rentas, que quiere patrimonializar en torno a sí cualquier ejemplo de lo que entendemos como cultura. Recordando el poema de Bécquer, "¿y tú me lo preguntas?". Y es que es para cagarse por la patilla abajo o para que se le caigan a uno los palillos del sombrajo. Vamos, que como los cocodrilos, o los perrillos chicos, gime de placer cuando come y a los oídos de los profanos, parece que llora. Se lamenta de haber sido la imagen pública de la $GA€, pero no deja de cobrar. Entonces yo me vuelvo a preguntar asombrado, ¿qué más quiere este señor? Es como si un obispo se queja de que la opinión pública caiga sobre él cuando alega que si hay pederastas "es por culpa de los padres porque las visten como putas". Esta frase no es mía, ustedes sabrán de quién es. Vamos que si quieres, defiende algo odioso, pero pide respeto. Dedíquese a lo suyo y verá como nadie le insulta.

En definitiva, que los malos somos los demás, o recordando a Sartre, "el infierno son los otros". Yo, bueno por definición y por antonomasia, estoy por encima del bien y del mal. Y el que diga lo contrario, que hable con mi abogado. ¡Ah!, ¿que no tienes abogado? ¡Pues mala suerte. A ver si aprendemos con quién nos metemos!

Musa: La Zumaya Mecánica.
Fuente: la Vanguardia, Wikipedia, Sepiensa.org.mx (imagen)

P.S. Pido disculpas a todos los cocodrilos que lean esto y se sientan insultados por la comparación. Los informo de que no tengo abogado, así que envíenme a uno de sus primos caimanes para que me querellen.

2 comentarios:

D.V.M. dijo...

Mi buen Baluar;
Hoy has estado inspirado :p
Lastima que tengamos que gastar palabras en describir a esta fauna para poder desquitarnos, preferiríamos sin duda a alabar las virtudes de la cerveza y las buenas chacinas, pero es lo que toca.

Lo peor de este asunto es ver como se anula nuestra presunción de inocencia; pagas canon por que vas a usar las mercancías para delinquir. Si señor esto es un Estado de Derecho.
Para más INRI, si el portavoz de la camarilla sanguijuelil fuese un artista de gran talento podríamos pensar que defiende su obra. Pero ¿Qué defiende este reptilhombre? ¿Qué obra? ¿Qué talento?
Por cada uno que produce hay veinte que maman. Como dice mi libro favorito; “Como hay cazadores, hay guardias, hay civiles, hay abogados y hay juez…”y enumeraba unas cuantas retahílas más todas igual de acertadas.
Estas leyes y organizaciones me hieden a feudal o si se paladea mejor tal vez nos tufe a mafioso…

P.D: Yo tampoco tengo abogado, me han dicho que me busque a otro que no ganan para disgustos :p

Baluar dijo...

Jajajaja, muy bueno, sí. Podríamos alabar, como apuntas con total acierto, las virtudes de la chacina, la cerveza o las "Hierbas de Asia" que cantaban los del El Último de la Fila. En definitiva, alabar cualquier cosa que no sea criticar a esta panda de engendros del mal. Y eso que algunos eran elementos característicos de la lucha antifranquista,principales defensores y manifestantes a favor de la erradicación de la propiedad privada de los medios de producción, unas llamas revolucionarias de las que a día de hoy no quedan más que unas brasas que ya ni queman ni alumbran. Como el sol al que aludían los tercios de Flandes, como un sol que ni secaba ni calentaba.

Más que feudal, querido amigo, te diría que absolutista, aunque la esencia de lo que tú y yo aducimos es lo mismo, los señores. Estos señores se erigen como una especie de Areópago en el que ellos tienen voz, voto, hacen deshacen y dictan justicia. Sólo falta que se les dé autoridad jurídica y conformen un tribunal en el Monte de Ares, como en Atenas, para que hagan y deshagan, más todavía, a su gusto.

Para ello, como bien dices, primero presuponen que vas a delinquir, nos someten a una especie de ostracismo económico en el que nos cobran antes de que se delinca porque somos infractores de la Ley en potencia. Esto, a fuerza de repetirlo por activa y por pasiva, termina siendo una verdad. O como dice uno de mis libros favoritos: "La mentira elegida pasaría a los registros permanentes y se convertiría en la verdad."