22 de diciembre de 2009

No es lo que parece

Como dice el refrán, no es oro todo lo que reluce.

A primera vista, la siguiente imagen parece la de un señor cualquiera leyendo el TBO.


Para un observador avezado, esta imagen rápidamente se desvela. Si, en efecto, se trata de cualquiera de nuestros políticos que se ríen de todos aquellos que les han votado. Ni que decir tiene de los que no.

¡Qué poder tan absoluto dan los votos! ¡Qué poder moral para situarse más allá del bien y del mal! Sigo sin entender cómo es posible que existan elementos de esta calaña, que se reproduzcan en sus ponzoñosos círculos de poder y dominen la política como el cacique controlaba sus territorios.

Salvo casos muy sonados, véase el Caso Poniente, estos energúmenos, estos terroristas de la democracia, porque no hay peor terrorista que el que se carga el sistema desde dentro, con el aval de los votos y con la inmoralidad de la brevedad de su mandato, caen bajo la balanza de la ley y son juzgados. Pero como decía el refrán latino, dura lex sed lex, quien mejor para proteger a un ladrón que sus hermanos.

Mientras tanto, se lucran del trabajo de los millones de españolitos de a pie que pagan sus impuestos y que temen incumplir la Ley, pues sin su sueldo no pueden llegar pagar la hipoteca, el coche o darle de comer a sus vástagos. Como decía, dura lex sed lex. De la expresión, la primera parte la conocemos, pero la segunda, la adversativa, queda en nuestras manos.

¿A qué esperamos?

P.S. Magnífico Manel Fondevila, como siempre.

Fuente: Público.es


2 comentarios:

Tricolor dijo...

Con esto de infringir la ley pasa como cuando vas a un banco a pedir un crédito: Cuantos más millones de deudas puedas tener, más posibilidades tienes de que te lo concedan. Si no, que le pregunten al tito Floren. Coincido con lo que dices sobre estos personajes: Sus atentados le hacen más daño a la democracia que todos los actos vandálicos de la extrema derecha. Son ellos los que se cargan la credibilidad en un sistema que, si bien no es perfecto, es el menos malo de los conocidos.

Feagurth dijo...

Si a este tipo de gente los dejasen a merced de la gente a los que gobiernan para cubrir responsabilidades, a buen seguroq ue no harian tantas cabronadas...

Y es que no hay nada mejor que una vara verde en manos de alguien que se siente engañado para meter miedo en el cuerpo...