31 de enero de 2008

Negocio y especulación


Hay ciertas noticias que turban mi pacifismo. Hay ciertas cosas que nunca entenderé y contra las que lucharé siempre con los medios que pueda. Una de las cosas que nunca entenderé es cómo alguien puede beneficiarse ante la forma de vida de muchísimas personas y, sin ningún tipo de pudor, vivir a cuerpo de rey ante el esfuerzo y las ilusiones de miles de familias.

En este actual sistema capitalista, de libre mercado, de "libre competencia", está abierto a dobles raseros, a especulaciones, y a intereses particularistas.

Cuando salen en las noticias agricultores tirando sus productos en las carreteras, en las puertas de grandes superficies o, incluso, en ramblas y descampados, el espectador, oyente, lector, que no conozca la realidad, se puede hacer una mala imagen de lo que aquí ocurre -no es que me importe mucho, pero sí me importa dejar ciertas cosas claritas-. Cuando un agricultor lleva a una subasta o a un almacén sus productos, llevar ese producto le ha costado dinero llevarlo ahí, esto es, una inversión. Si la inversión te falla por la caída de precios, pierdes dinero. Amén de los seguros, de los impuestos que se han de pagar por ser autónomo -que guay eso de ser tu propio jefe, o sea-, la hipoteca, la letra del coche, tus ahorros para las vacas flacas, todo eso se va a donde picó el pollo.

En el momento en el que no se pueda, como está ocurriendo ahora, comercializar productos de segunda calidad, tan válidos para la alimentación, principal fin de estas verduras y hortalizas, como los de máxima calidad, referido a una forma y a un color, -mera presentación-, al agricultor se le plantean varias opciones: te los comes con patatas o los tiras donde puedas. Porque ésa es otra: llevarlos a un centro de reciclado cuesta dinero también, encima de la inversión que le has dedicado. Gracias a la competencia desleal de las empresas de Marruecos, desleal porque no pasan por los mismos aranceles sanitarios por los que pasamos nosotros, nuestro mercado se viene abajo. Pero parece que no importa para intermediarios y demás sanguijuelas que viven de nuestro trabajo, de políticos que miran para otro lado y de empresas que tienen sus negocios en el país vecino, que presionan como pueden, empresas muchas de ellas almerienses.

Es necesario el movimiento, una huelga general que paralice durante varios días el suministro de productos hortofrutícolas en Europa, que ningún camión de Marruecos pase por aquí, que ya no se juegue más con la vida, el trabajo y la ilusión de los agricultores... Fuente: El País

4 comentarios:

Feagurth dijo...

Yo sinceramene no creo que toda la culpa de estas cosas sea de los agicultores de Marruecos que se buscan la vida como pueden. Quizas piensan lo mism de los Almerienses en Alemania por vender nuestros productos allí y no en nuestro pais, evitando que los agricultores alemanes puedan vender su mercancia...

Yo reo que si no se vende tanto verde como antes, es por una razon sencilla. Las verduras y frutas que se hacen aqui ahora tienen tan mal sabor como las que hacen en Marruecos, y para comer la misma mierda la gente prefiere pagar menos, es asi de simple. En Marruecos no tienen tantos coches, tanto internet ni tantas jodiendas consumistas como tenemos aqui, por eso necesitan menos y sus productos son mas baratos...

Lo que no se puede pretender es recoger antes de tiempo como se hace ahora y que la gente te lo compre a precio de oro...

Se que suena a putadón, pero las cosas son asi. Y si encima los pocos productos que salen buenos se exportan a otros paises de europa, apaga y vamonos...

Baluar dijo...

Nunca dije que sea culpa de los agricultores marroquíes, es de las empresas de aquí que se van a allí a hacer la competencia. No creo que haya la misma cantidad de PYMES allí que aquí. Agricultores propietarios marroquíes dudo que haya alguno, a no ser que sea agricultura de subsistencia.

No me creo que compren allí por el sabor, sino por el dinero. El tomate de Marruecos, y quien dice tomate dice toda verdura y hortaliza, no pasa por los mismos aranceles sanitarios. Aquí no se pueden utilizar ciertos productos que dejan residuo, los que vienen de Marruecos no pasan ese arancel.

Por otro lado, la mano de obra y la tierra es mucho más barata que aquí por la sencilla razón de que es un país tercermundista y que sufre una gran emigración. Lo mismo pasa con México, por ejemplo, donde también se van a hacer invernaderos. Bajo esas premisas, producir un kilo de tomates es mucho más barato y si no pasa aranceles sanitarios es ya una bicoca.

Lo de cogerlos antes de tiempo como tú dices es por una sencilla razón: aunque se exporte en camiones frigorífico, si coges un tomate, porque te referirás a éso, en su punto, cuando llegue al mercado alemán estará pasado. La berenjena y el calabacín se ponen mustios a las pocas horas de haber sido recogido, pero no se como se van a coger estos dos antes de tiempo. El melón y la sandía, se recogen verdes porque no sabes como están por dentro, hay algunos que parecen estar bien y luego es que no, pero eso, sin abrirlo no se puede saber...

Feagurth dijo...

A ver, tengo claro que la peña compra tomate "extranjero", por llamarlo de algun modo, por el dinero y no por la calidad.

La calidad del tomate de aqui con el de otros sitios es el mismo, asi que la gente tira a lo barato, que no esta el horno para bollos...

Lo de coger temprano lo decia exactamente por eso. Me parece muy bien que se haga asi para que llegen bien al mercado aleman o a donde quieras, pero los que venden aquí, tambien estan cogidos así, y se nota en el sabor...

Para comerte que sabe mal, lo obvio es comprarlo lo mas barato que puedas, y asi lo hace la gente...

Baluar dijo...

Lo mismo pasa con los plátanos, llegan verdes y esperas un poco para que maduren...

La mayoría del tomate que se vende aquí, el de ensalada, es así, pintón; otra cosa es comprar tomate pera dese verde...