24 de septiembre de 2007

Un lugar donde morir...




Al igual que los elefantes eligen un lugar donde morir, los cerveceros tenemos otro: la Oktoberfest. Este festival etílico se celebra en la alemana de Múnich se abrió ayer en su 174 edición con la tradicional apertura del barril por parte del burgomaestre.

La tradición de este festival se remonta hasta principios del s.XIX al celebrarse la boda del príncipe Luis I de Baviera con la princesa Therese von Saschen-Hildburghausen entre los días 12 y 17 de septiembre del año 1810. Desde entonces el festival se celebra en el Theresienwiese (prado de Teresa) junto a las murallas de la ciudad...

La Oktoberfest tuvo tanto éxito que se adelantó los días para aprovechar el buen tiempo del mes séptimo.

Como curiosidad cabe decir que en el centenario, 1910, se sirvieron 12.000 hectólitros del líquido elemento. En 1980 una bomba estalló en la entrada del festival matando a trece cerveceros e hiriendo a doscientas más. Dicho artefacto fue colocado por un neonecio -lástima que no hubiese reventado él sólo- muriendo en el acto.


Dejo a continuación una serie de enlaces: desde la noticia leída en El País, la página oficial hasta cómo viajar hasta ese lugar santo para los que, como yo, adoramos ese líquido espumoso y amarillento. Yo estoy planteándome hacer un suicidio en masa el año que viene -o cualquier otro, no hay prisa- en una orgía de cerveza...

Noticia en El País.
Guía de visita
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Página oficial.

2 comentarios:

Gaona dijo...

Tio, lo de oktoberfest es algo que no quiero morirme si ir al menos una vez.

Como un año se alineen los planetas verás tú...

Supreme Monkey dijo...

No es mala idea morir en un sitio así la verdad...aunque claro si es por una bomba como que poca gracia me haría.

Ahí cuando abren las entradas todo el mundo acojonado por quien es el primero no?xD