19 de septiembre de 2007

El creyente...

Con este título se nos viene a la mente la magnífica película en la que un judío estudiante, tras una crisis religiosa, llega a convertirse en un neonecio. A voz de pronto, parece una cosa difícil a la par que paradójica y que sólo se podría ver en el cine.

Pero como siempre nos demuestra la vida, la realidad siempre supera a la ficción, y en este caso también. El caso del que hablo se remonta a una noticia que leí hace unos días y no se por qué -pereza diría yo- se me olvidó postear. Anoche, mientras veía La 2 Noticias y volví a enfrentarme a la noticia, me prometí escribir sobre ella, pues al leerla en primer lugar y verla anoche por televisión, se me venía a la mente la película de Henry Bean -qué culto queda eso de reseñar al director...- y había que hacer algo por aquí...

Resulta que han detenido en Israel a un grupo de neonecios de esos provenientes de la extinta URSS. Para más inri, éstos son judíos, o eso lo parece, porque según pude oír anoche, uno de ellos tiene un abuelo judío y según leí otros profesan el cristianismo.

Como decía, es extraño ver a un ex-soviético, judío y nazi. Y a la par que extraño, es triste ver como cada vez más la gente vuelve a sentirse seducida por los totalitarismos... Éste no creo que sienta, como le pasaba a Danny Balint, el protagonista del film, la llamada de la religión mientras propinaba palizas a drogadictos, inmigrantes, homosexuales y quemaba sinagogas... ¿Serán rabinos frustrados?

El Ministerio del Interior de Israel finiquitará el asunto con la expulsión del país y de la retirada de la ciudadanía de los ocho energúmenos que componían la banda...


Lo dicho, una verdadera pena. (XD)

Fuente: 20minutos.es

2 comentarios:

Nacht dijo...

Esto es como lo del negro que se autoproclamaba skin...
Mira que hay que ser burros XD

Baluar dijo...

Claro, la pureza racial y demás. En verdad hubo negros que se identificaron con la Alemania nazi, peor entendida a su manera... xDDD