13 de mayo de 2007

El japonés

Salud!

Ya van terminando los exámenes y el curso y me permiten unos momentos de distracción y recreo. Esta vez la visita a un restaurante japonés llamado Asahi y la grata experiencia que fue cenar en él.

El restaurante en cuestión esta justo debajo del C.C. Mediterráneo, en la calle Minor Italia, número 5 -gracias Sami-, pegando casi a la Avda. del Mediterráneo. El sitio es acogedor y se ve muy limpio, dispone de dos salas: Una donde están los aseos, la barra, cuyas mesas están separadas por biombos y otra bajando unas escaleras a la izquierda de la entrada. Al entrar nos preguntaron que si habíamos reservado mesa y menos mal que llegamos pronto, sobre las 22:15, porque si no, nos habríamos quedado con las ganas y con un hambre ya que un olor a comida nos invadió y nos sedujo.

Nos sentamos en la planta baja. Lo que mas me gustó, en la mesa, fue encontrarme con un juego de palillos unidos por la parte en la que se cogen, la cuadrada, como tantas veces había visto en el anime y la sensación de que se van a romper que se crea cuando los separas... (^^)

El servicio fue muy bueno. Tienen dos chicas orientales muy simpáticas y dos españolas, obvio para los pardillos como nosotros que vamos por primera vez a un sitio así, y nos atendieron y aconsejaron sin ningún tipo de problema en inconveniente.


Para beber pedimos cerveza Sapporo, de sabor fuerte, tostado, y que me recuerda a la Voll-damm.


Tras mirar la carta una y otra vez, no nos decidíamos por nada en especial. Todo, o casi todo, nos resultaba novedoso y no podíamos concretar este plato o aquel. Tras minutos de indecisión y de beber cerveza a palo seco, pues a eso si que no hace falta darle muchas vueltas, vinagres nosotros, llamamos a una de las camareras españolas y le pedimos que si nos podía aconsejar. Ni corta ni poderosa, con una profesionalidad adquirida por las miles de explicaciones que habría dado a neonatos, en lo que a la cocina nipona se refiere, y con una rapidez pasmosa nos explicó los pormenores de los platos, en qué consistían, cuantas porciones venían, como comerse el sushi, como mezclar el wasabi con la salsa de soja, como mojar el pescado en la salsa y después dejarlo sobre el arroz, etc.


Pedimos: Sushi en dos de sus clases, nigiri y makizoushi. Tempura con gambas, unas empanadillas rellenas de carne y verdura, pero la pasta que recubría la mezcla no era dura como el rollito de primavera, sino blanda (no recuerdo exactamente el nombre... :P) y arroz frito con pollo.

Cuando estábamos a punto de desfallecer del hambre, llegó el sushi. Fue toda una odisea, para los que no saben usar los palillos, comérnoslo. Yo les comenté que si no saben usar los palillos, de igual forma se puede comer con la mano. Aproveché mis escasos conocimientos para tirarme un par de veces el pegote y darles de comer con los palillos... Es todo un arte coger el nigiri, llevártelo al plato, coger la loncha de pescado, sumergirla en la soja con wasabi, volver a ponerla sobre la cama de arroz y a la boca. El Makizoushi es mas sencillo, coges, mojas y a la boca. Por cierto, nos comimos una especie de rábano que venia para adornar y que estaba asqueroso. :D

Tras el sushi, llegaron las empanadillas. Personalmente no las pude saborear bien porque me las metí aprisa y corriendo en la boca, cuando el paladar y la lengua me avisaron de que estaban hirviendo, tuve que masticarlas rápido, mojarlas en cerveza y tragar... :(

Acto seguido, el arroz frito con pollo. A mí no me terminó de gustar demasiado. Le encontré un sabor raro, raro, raro. Por fin llego la tempura. ¡Qué rica! Trozos de calabacín del tamaño de un bocado, de cebolla, de pimiento rojo, de gambas rebozados y fritos... Al acabárnosla, pedimos dos platos más, uno de nigiri y otro de makizoushi.

Tras comer, para los postres y para finalizar, pedimos helado. Yo pedí de judía roja y el resto de té. Cómo se reían de mí cuando les dije lo que había pedido. Cuando llegaron, las caras se tornaron. El helado de té estaba mas bien amarguillo, en cambio, el mío estaba muy dulce y les gustó más que el que pidieron...

En fin, la cena estuvo realmente bien, nos reímos muchísimo con la camarera japonesa que nos atendía, con su simpatía y desparpajo, con los palillos y por comernos el adorno que estaba realmente asqueroso. He de marcar aparte, mi relación con el wasabi. Diluidos en salsa de soja, no está mal., da un sabor característico, pero me decidí a probarlo solo. Le adjudiqué dos adjetivos rápidamente: plástico y explosivo. Lo primero por su sabor y lo segundo por su picor. Es un picor diferente al de las guindillas, pimientos picantes o tabasco. es un picor que parece el de una explosión, momentáneo, fortísimo y de corta duración.

Salimos contentos los cinco, Esther, Ali, Blanca, Samuel y yo y con ganas de volver otro día, ya con la experiencia y seguir degustando platos tan ricos. ¿Alguien se apunta?


Actualización: Si pones Restaurante Asahi Almería en google, esta entrada aparece en cuarto lugar en los resultados... :D

8 comentarios:

Raion Paruma dijo...

Mate! Yo me apunto a ir a un japonés siempre que se presente la ocasión.

Fui en el cumpleaños de una amiga y salí maravillado con la enorme variedad que se experimenta al probar la comida asiática, el wasabi sobre todo. El sushi es una delicia exquisita y la tempura es una explosión de sabores que quisiera comer todos los días xD

En el japonés al que fui había comida de más países asiáticos, también tomé unos tallarines tailandeses con almendritas y un sabor especial a picante. Me encanta el pique... ¡Se come siempre muy bien en un japonés! Y me regalaron una invitación para volver y comer gratis otro día, pero lo cerraron... :(

persuasivo dijo...

Vaya experiencia lo del Japonés, sobre todo porke no sabes en realidad cuales la procedencia de los alimentos. Menos mal que uno no ve como lo cocinan.
La proxíma vez ke vaya a cenar propondré ke asistamos al restaurante japonés pero antes de entrar me descalzaré y pediré que me pongan en el suelo a comer. Es lo único ke le faltaba. Eso sí, como no sé utilizar los palos pa comer les pediré a las camareras que me lo den directamente...

Feagurth dijo...

Chacho, ya podías haber avisado, cacho perro.... :(

Respecto a lo que dice Persuasivo de que no se sabe la procedencia de los alimentos, tendría que ver de donde sale la carne con tomate de los bares... xDDDD

ROSNAMA dijo...

Esta claro ke ya uno no sabe ni de ke están echos,ni la procedencia de las cosas ke uno come (tambien dicen ke los choped, mortadelas y demás lo acen con los despojos de carnes, los batidos con la leche que se desperdicia por los sumideros de las centrales, etc) por eso me reafirmo en no ver como se hacen o fabrican.

Baluar dijo...

Pues si nos ponemos tiquismiquis, no deberíamos de comer o beber nada. ¿Quién sabe cómo esta hecho el queso, o en qué condiciones se envasa y se pasteuriza la leche, los embutidos, la comida precocinada, las conservas, la coca-cola?

O cómo se prepara la comida en bares, restaurantes y demás establecimientos que en teoría cumplen cientras premisas sanitarias y pasan controles del Ministerio o de la Consejeria de Salud...

Feagurth dijo...

Claro claro...

Ahí está el quid de la cuestión...

Yo para esas cosas no me ando con muchos miramientos...

Si me sienta bien, ya la cagaré y si me sienta mal, la cagaré igual, pero antes... xDDDD

Lo importante es que te sepa bueno cuando te lo comes, ¿no?

Baluar dijo...

Claro, si te sienta mal a unas malas te pueden hacer un lavado de estómago o, de forma más natural, cagarlo o vomitarlo...

ROSNAMA dijo...

Ahi, como se nota ke no abeis ido a muchas matanzas. Yo sí ke eh estado bastante y está claro te lo puedo asegurar ke del CERDO no se tira nada, de nada...

Incluso ahi ke tener cuidado en los mejores restaurantes cuando pides surtido iberíco y te ponen el del mercado... piiiiiiiiiii¡¡¡¡ es por no acer publicidad...