15 de marzo de 2011

En solidaridad con Japón


Sin comentarios (La catástrofe es lo suficientemente grande como para hablar por sí misma...)

Fuente: El País

3 de febrero de 2011

La realidad de cada día

¡Salud!

En casa del herrero, cuchara de palo
Parece mentira, pero es cierto. Uno de los vicios que va uno adquiriendo al cabo de los años es el de leer noticias. No lo hago sólo por el interés de permanecer informado, de saber lo que ocurre cada día en el entorno, sino también para seguir formando una opinión con mayores fundamentos o, peor aún, para seguir alimentando la "mala leche".

La mala leche cuando lees cosas que pasan en el Norte de África (Túnez, Egipto, y las convocatorias para Argelia o Marruecos) o en Oriente Próximo (en Levante y Arabia, Yemen). En estos países, la población se levanta porque es consciente de que pertenece a una mayoría oprimida por una minoría elitista, que su futuro se ve truncado por el beneficio de los empresarios, conchabados con los gobernantes, quienes hacen oídos sordos a las necesidades de la población. Visto así, se entiende que en esos lares, la población se levante, sobre todo la más joven. Pero es que resulta que en el mundo civilizado ocurre lo mismo, mutatis mutandis.

Ya habíamos visto que los ricos, en nuestro país, siguen siendo igual de ricos, o más. Pero es que los bancos siguen obteniendo beneficios. ¿Cómo es posible que el Banco Santander gane, según Público, más de 8.000 millones de euros con la que está cayendo en el país? Pero no es el único: el BBVA hizo lo propio, ascendiendo sus beneficios en 4.600 millones de euros. Es que no lo entiendo. Si los bancos ganan tanto dinero, ¿por qué hay que subir la edad de jubilación sin más? Es decir, que si la banca va bien, no debería de ir la economía con ella, entendiendo que nos movemos en campos financieros (compra y venta de deuda pública, de intereses, de especulación a fin de cuentas). ¿Por qué, entonces, se promueven medidas de austeridad desde la Administración en vez de mejorar las prestaciones sociales? ¿Por qué, entonces, se hacen recortes en Sanidad y Educación? ¿Por qué se defiende la privatización de los servicios si los bancos son tan eficientes? Es posible que esa sea la regla, copiar los modelos de las empresas privadas, aplicarlas al Estado e intentar que haya beneficios a toda costa. Lo que no se piensa, o se obvia, es que la pérdida de las prestaciones sociales sirven precisamente para eso, para ir cediendo espacio en el llamado "Estado del Bienestar".

También puede ser que yo sea un agorero, que todo lo vea mal y que desconfíe de que todo pueda ir a mejor. Todo lo contrario que dice el Instituto de Crédito Oficial (ICO), ya que según sus encuestas, la confianza del consumidor subió en noviembre un 2,8% respecto al mes anterior (del 2010, claro). Si nos fijamos y apreciamos los datos, la subida, situándose en 70 puntos, es considerable. Es decir que de 68 personas que piensan que está bien la situación, dos más se unieron a esta opinión. Pero estos datos hay que contrastarlos. Los que piensan así no se percatarían de que el paro seguía en aumento (a día de hoy) o que, cada vez, los jóvenes tienen más difícil conseguir empleo.

Sigo pensando que tiene que ser cosa mía o que, en realidad, nos preocupe más otras cosas como el fútbol, Gran Hermano o las noticias del papel cuché. No quiere decir que no se puedan tener esas aficiones, pero que no sirvan como soma para no querer ver la realidad. Para drogas, las de verdad y no sucedáneos televisivos... 

No sé si dejar de ver noticias o poner CNN+ o lo que quiera que haya en su lugar... No sin antes preguntarme cómo tendremos que vernos para que salgamos a las calles a reivindicar lo que es nuestro por ley (eso que dicen que se llama Constitución) y por derecho (eso que dicen que se llama Estado de derecho o, en su defecto, lo que nos explica el materialismo histórico).

Enlaces de interés:

28 de enero de 2011

La ausencia de sentido común

¡Salud!

Tener sentido común es algo que a muchos nos hace falta. La capacidad de poder ver las cosas en conjunto y actuar de manera que ese conjunto no se vea alterado por nuestras acciones. En algunos lugares, eso de tener sentido común se podría confundir con aquello que se llama "tener luces", ser capaz de arrojar fuera el solipsismo y ponerse en la situación de otro. También podríamos incluir dentro de esta explicación a la empatía.

Todas estas definiciones nos hablan de la relación del yo con el entorno; de las relaciones entre el espacio privado y el público; de la repercusión de nuestros actos o la incapacidad de ver más allá de nuestros ojos e ignorar lo que nos rodea. Todas estas taras sociales pueden venirnos de propio, por la genética, o haberlas ido adquiriendo con el tiempo, gracias a situaciones tales como mantenerse mucho tiempo en una misma situación, como es el caso de los gobernantes.

Teniendo en cuenta todas estas razones podríamos entender muchas cosas que ocurren en nuestro entorno público y privado. La diferencia radica en que en el ámbito más íntimo, la repercusión de las acciones puede ser menor o, en su defecto, tener un radio de repercusión menos amplio, amén de poder reparar un error sin que trascienda a lo público. Todo esto, como no, es teórico. Sin embargo, en el ámbito público, las acciones resultado de la carencia de sentido común, de un despiste o de una mezcla de las dos, puede tener consecuencias catastróficas. Para remediarlo se cuenta, muchas veces, con la reacción del entorno, quien manifiesta si acepta o rechaza lo que hacemos. Pero hay una mezcla de perspectivas que puede ser peligrosa y es cuando creemos que el espacio público corresponde al ámbito más privado. Es en este momento cuando se pierde la perspectiva, la repercusión de nuestros actos y, cómo no, el oído para escuchar a quienes opinan sobre nuestras acciones. En esta situación, se puede confundir una opinión con un ataque personal; una crítica constructiva (con sentido común) con una crítica destructiva; la razón con la sinrazón; gigantes con molinos...

Esto es lo que está ocurriendo en la Alcazaba. Nuestra milenaria fortaleza está viendo en sus carnes cómo la pérdida de perspectiva afecta su fisonomía. Desde la Delegación de Cultura se ha llevado a cabo la restauración de dos torreones de la muralla de Jayrán. Hasta ahí no hay mayor inconveniente; al contrario, es positivo que desde la Administración se destine parte del dinero público en reconstruir parte del patrimonio de la ciudad, de un edificio emblemático, a partir del cual creció lo que hoy es la ciudad de Almería. Pero la realidad supera siempre la ficción. No es que se destine el presupuesto de la Junta a realizar una labor que no dañe el entorno, que se ajuste al material del monumento y sin que rompa la estética del mismo, tal y como indica la ley. No, eso sería pedir demasiado.

Desde la Delegación y a partir de los arquitectos que han ejecutado la reconstrucción, se ha hecho algo totalmente contrario a la Ley. Como si un viandante fuese un Ignatius Reilly cualquiera, vería que estas obras se han hecho sin pizca alguna de Teología y Geometría, atentando contra todas las leyes de la Estética. Pero no todo queda así. Siempre hay algún Ignatius que se empeña en preparar una revolución, elevar una queja a esas autoridades que funcionan más allá de toda relación con el entorno. No es posible llamar a esas dos actuaciones como una Conjura de los Necios, no. Creo que es más preciso llamarla una acción solipsista o, más aún, carente de todo contacto con la realidad.

Volviendo a la imagen de Ignatius Reilly, mutatis mutandis, como decía, siempre hay alguien que tome su lugar y se encarga de manifestarse contra semejantes tropelías y barrabasadas. Es la Asociación de Amigos de la Alcazaba. Su lucha en defensa del patrimonio no necesita mi mención para ser conocida. Sus actos cívicos, públicos, conocidos como “Banderas Negras” tampoco necesitan publicad para que se conozcan, mas Amigos de la Alcazaba sí que necesita de nuestra adhesión a sus actos para que tengan más fuerza. Es necesario que nos unamos todos los Ignatius en partencia, para formar uno solo y luchar contra todas estas acciones que se hacen a espaldas de la ciudadanía y carecen de toda lógica (estética, geométrica o teológica).

Mañana sábado nos reuniremos todos esos Ignatius que creemos que el mundo puede cambiar, que las cosas se pueden hacer bien y que, errar es humano y recapacitar de sabios. Por tanto, nos manifestaremos en la Hoya, a los pies de esas dos aberraciones contra la sensibilidad humana, pidiendo pacíficamente que se repare el daño hecho. Desde aquí hago un llamamiento a todo aquel que se sienta un poco Ignatius y quiera unirse a sus semejantes para plantear que las actuaciones que se hacen en el espacio público no son privadas, ni pueden mantenerse ocultas a los ojos del entorno.

Enlaces:

26 de enero de 2011

El miedo a Internet

¡Salud!

Internet es peligrosa. No con esas palabras, pero algo similar ha dicho el vicepresidente del Gobierno y ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en unos Cursos de Especialización en Derecho que  imparte la Universidad de Salamanca. Cito textualmente a partir de la noticia del diario Público de ayer: que el terrorismo internacional "no existiría si no existiera Internet". Según el ministro, la culpa del terrorismo internacional la tiene la red de redes. En parte, no le quito la razón, es decir, que la comunicación está tan masificada, es tan fácil la comunicación, que se puede hacer cualquier cosa con una cosa tan sencilla como un teléfono móvil. 

Lo que más me llama la atención no es que podamos llegar a semejante conclusión si nos paramos a pensar, sino que es una manera de criminalizar Internet. Me explico: no sólo los terroristas se pueden poner en contacto y planear el siguiente golpe, sino que también (¡horror!) la gente puede descargarse contenido que está protegido por derechos de autor sin pagar. Qué casualidad (he de decir que no creo en las casualidades) que esto se dice cuando hay tal revuelo con las declaraciones de Álex de la Iglesia y su dimisión como director de la Academia de Cine, todo ello consecuencia del fallo de las negociaciones a la hora de redactar la nueva propuesta de la "Ley Sinde", la cual, no olvidemos, se aprobará, gracias al acuerdo tácito entre PP, PSOE y CiU. Repito, es conveniente que no olvidemos, pues estos señores se ponen de acuerdo para jodernos, de la misma manera que acuerdan no eliminar las retribuciones a los congresistas una vez que han abandonado el cargo. Ahora entiendo por qué tanto interés en llegar a esas cotas tan altas. No, si es que tontos (del todo) no son...

Todo esto me parece una artimaña más del PSOE para introducir sus ideas en la población. ¿Que Internet es mala? Claro, tan mala como que cualquiera puede decir lo que piensa (dentro de la legalidad) sin tener que dar explicaciones. Tan mala como que se crea una plataforma de conocimiento libre, autrogenerado y gratuito como es Wikipedia y (sorpresa) tan mala como para sacar los trapos sucios de los gobiernos y difundirlos (aka Wikileaks). Es curioso que, en un periódico afín al Gobierno, se enseñe cómo leer un cable diplomático, cuando lo que interesaría a la población es cómo leer un texto científico o, al menos, cómo escribir correctamente (algo que me vendría a mí muy bien, para que negarlo), pero es algo de lo que no voy a hablar ahora. Volviendo al tema que interesa, estas son las maldades de Internet, esas a las que deberíamos de poner coto. Internet es tan mala, que ayuda a que las nuevas parejas mantengan relaciones sexuales más rápido. Después de todo, parece una herramienta del mismísimo diablo. Me extraña que no la prohíba el Vaticano.

Pongámonos, entonces, a prohibir todo lo que sea potencialmente  peligroso y dañino. El teléfono , por ejemplo, sería otro medio que se ha utilizado para comunicarse y que podría ser peligroso. Antes de que existiese Internet, no había otra forma de comunicarse más rápido que esa, por lo que también se podría eliminar o, en su defecto (algo que e gustaría a cualquier Gobierno,) intervenir TODAS las líneas,  o mejor aún, pongamos filtros en los ISP's y controlemos qué hace cada internauta. Visto así, seguro que es una herramienta seguirísima y de las más provechosas. De paso que vengan también y nos digan qué es lo más adecuado para ver en televisión (como si no hubiera mucha oferta, además de anuncios) o escuchar en la radio o leer. Aumentar el control de nuestras vidas es lo que quieren.

Pero sigamos extendiendo un poco más la lista de herramientas peligrosas. Los coches también lo son; las motocicletas, los cuchillos para la mantequilla (no es necesario que tenga punta para ser mortal de necesidad), las cucharillas del café. Incluso, las maquinillas de afeitar: si sacamos las cuchillas del aplicador de plástico cortan que da gusto (no hablemos ya de las desaparecidas navajas) y en un momento de enajenación mental podríamos mandar a alguien al otro barrio. 

Parece que todo es peligroso si llevamos al extremo ese argumento. Pero, ya para concluir, ¿no son peligrosos los políticos? Hablo en serio: los políticos son quienes nos llevan a glas uerras, a pesar de que nos manifestemos en contra. Los políticos son quienes transigen con las exigencias y dictámenes de los grandes empresarios que van en contra de la mayoría de los intereses de los votantes (no sé yo a quién le viene bien, de la mayoría de los españoles que abaraten el despido, bajen las pensiones o que suban la edad de jubilación). Visto así, y a partir de las funestas consecuencias que tuvo la última invasión de Irak (de las que no hace falta que hable), ¿no es por culpa de los políticos que ciertos movimientos terroristas existan? Entonces, si el movimiento terrorista no existiría sin Internet, no podría existir también sin políticos. Y si eso es así, ¿no podríamos eliminar a los políticos para ver si así también desaparecen los terroristas? Me parece más adecuado que eliminar algo tan útil como Internet.

PS: Que hay cosas horrendas en Intenert, como la pederastia, el robo de datos y cosas por el estilo que son denunciables, pero es que hay otras cosas en la vida real que lo son más y no se denuncian.

Fuente: Público

Noticias: 
http://www.lavanguardia.es/internet/20110125/54105584590/los-usuarios-de-redes-sociales-llegan-antes-al-sexo-con-sus-nuevas-parejas.html
http://blogs.publico.es/vergara/2965/juntos/
http://www.publico.es/espana/357973/hay-mucha-demagogia-al-respecto
http://www.publico.es/culturas/358187/alex-de-la-iglesia-se-desconecta
http://www.publico.es/espana/358136/psoe-y-ciu-alientan-el-pacto-social-sobre-las-pensiones
http://alt1040.com/2011/01/ley-sinde-pp-psoe-hipocresia-mentiras
http://www.elpais.com/graficos/internacional/leer/cable/diplomatico/elpgraint/20101128elpepuint_1/Ges/
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Aprendizaje/civico/elpepiint/20101129elpepiint_7/Tes
http://www.publico.es/dinero/358118/los-dos-grandes-partidos-blindan-la-pension-de-los-ex-presidentes

21 de enero de 2011

Coches de lujo y la crisis

¡Salud!

Que estemos en crisis no es nada nuevo. No voy a ser un portador de nuevas que cojan a nadie desprevenido. Como ángel (en el sentido etimológico de la palabra) no podría ganarme la vida si pretendiese informar al mundo con semejantes novedades. En este sentido, anunciar que las tres marcas de coches de lujo alemanas se expanden a pesar de la crisis tampoco es novedoso.

Audi, BMW y Daimler (la fabricante de los Mercedes-Benz) representan lo que la globalización supone cuando se sabe aplicar con sentido (!). Estas empresas automovilísticas invierten en sus fábricas alemanas, como Ingolstadt y Neckarsulm, Leipzig  o  Rastatt y Bremen,  cantidades importantes (5 billones de euros, 1,5 billones y 700 millones respectivamente desde 2009). Hasta ahí bien, pero si atendemos a estos datos nos extrañaríamos bastante porque en España, por ejemplo, la venta de coches no está en su mejor momento. En 2009  descendió a niveles de 1995, con una cifra de 952.772 vehículos, lo que suponía un 17,9% menos que en 2008 (El País 04/01/2010). En 2010 la situación mejoró (sic) elevando la cifra a 982.015 unidades, un 3.1% más que el año anterior (Europa Press 03/01/2011).

Una vez que hemos visto que España no es un mercado favorable para la inversión, nos preguntamos cómo es posible que estas marcas sean capaces de invertir de esa manera. Es evidente que España no es la principal economía de Europa, pero sí que nos permite establce algún tipo de paralelismo o, por lo menos, ver qué puede ocurrir en otros países, salvo la propia Alemania o Francia, por ejemplo.

Estas empresas, en sus plantas alemanas, se encargan de fabricar modelos de lujo como el A6, Rolls-Royce (todos estos automóviles son de lujo) o los B-Class y SLK de Mercedes. En Europa no sólo cuentan con estas fábricas, sino que en el caso de Audi y Daimler invierten además  en Hungría, donde la mano de obra es más barata y permite un mayor margen de beneficios.

Pero no todo queda ahí. Estas empresas tienen los ojos puestos en las dos potencias económicas del momento (Estados Unidos y China). BMW invirtió el año pasado 750 millones de dólares en su planta de Spartanburg (Carolina del Norte, Estados Unidos) donde fabrica uno de sus modelos de SUV (Sub Urban Vehicle), X3, o el caso de Daimler  que en Alabama ensamblará y pintará modelos de Mercedes (no especifica cuáles). El otro mercado es China, donde la demanda no es menor, por lo que sus inversiones de cara a 2015 se orientan hacia estos destinos. En este sentido, Audi pretende invertir 11,6 billones de euros en nuevas plantas y modelos para afrontar esta demanda. India o Sudáfrica son otros países donde también tienen intereses comerciales, como el caso de BMW, ya que el mercado de coches de lujo se mantendrá en todos ellos como mínimo hasta 2012.

La globalización permite que estas empresas se mantengan, mejoren, obtengan más beneficios y vivan ajenas a la crisis. El próximo destino donde fabricar sus vehículos será China para venderlos allí, como  ya hemos visto que ocurre en Estados Unidos, o que vendan coches fabricados en países con mano de obra más barata que permita un mayor margen de beneficios, como Gyor en Hungría en el caso de Audi. También pueden ensamblar las piezas que se fabriquen en Europa, como Mercedes en Alabama. Pero es que lo importante para una empresa es ganar dinero; como el mercado de coches de lujo sigue manteniéndose, la inversión está garantizada de antemano; no importa cuánto invertir. Porque, no nos olvidemos que, según el titular: "los ricos ganan un 27% más en año de recesión en 2009" (Público 28/12/2010) y "un 8,6% en  un annus horribilis" (2010) (Público 03/01/2011), la crisis no afecta a todos con la misma intensidad.

Así cómo van a bajar los mercados de coches de lujo. Si acaso, suben un poquito más el precio... Total, si conducir va a ser sólo cosa de ricos.

Fuente:  Motorfull

Para saber más: 

15 de enero de 2011

Asociacionismo como salvación

¡Salud!

Con la llegada de la nueva Ley antitabaco, es imposible fumar en lugares de carácter público, cerrados, generando revuelo en el seno de nuestra sociedad, ya que muchos consideraban que desde el Gobierno se atentaba contra su libertad personal. Sin entrar en una reflexión sobre lo que se puede considerar libertad individual o no, una de las posibles soluciones que se baraja para poder fumar en locales cerrados es la creación de clubes de fumadores, lugares privados donde poder fumar sin miedo a que el fumador o el local sean denunciados. Estos lugares pueden estar creados por iniciativa particular, un club de amigos, donde poder ejercer ese hábito en su intimidad o por empresas como hoteles, por ejemplo. Esta idea es similar a un club de amigos de petanca o de aeromodelismo que, en sus instalaciones, practican su hobby libremente. Habría que tener en cuenta también el carácter de esta asociación, es decir, ser privado, y no estar abierto al público, no servir, por ejemplo, bebidas a personas ajenas a ella. Una cosa es un amigo que sirve una ronda de copas a los amigos y otra muy distinta una persona que vive de ello.

Algo similar es la iniciativa que está desarrollando la página web Series Yonkis. Los creadores de esta web se han percatado de este vacío legal y lo aplican en la salvación de su web. Público recoge la idea en un artículo en el que desarrolla esta idea. A partir de la discusión en el Senado sobre la conocida como Ley Sinde, dentro de la Ley de Economía Sostenible, esta famosa web se ha visto en el punto de mira de los creadores, convirtiéndose en un oso acosado amarrado a un árbol y viéndose acosado constantemente por los cazadores. Sin embargo, como ocurre con los fumadores, siempre hay una posible solución, una huida hacia adelante.

Esta solución es transformar la actual página en una red social, algo similar a Facebook o Twitter, requiriendo una mayor actividad a los usuarios y una participación más activa en su desarrollo, a partir de la creación de un perfil, comentando capítulos, valorándolos y recibiendo actualizaciones a través de un servicio de rss. Según este periódico, también contará con tweets, llamados yonks, unos mensajes cortos muy similares a los sms, pero que se transmite a través de este servicio que ofrece la nueva versión de la web. Es decir, convertir la página en una plataforma social, donde los miembros sean parte activa y fundamental en ella.

El objeto de este cambio es similar al de los clubes de fumadores: poder ejercer su hobby sin tener que ser denunciados por un particular o por un profesional ante la Justicia. Sin embargo, esta ley tiene su trampa: al igual que los clubes de fumadores, la única pega que se puede aducir es el carácter público que tienen estas asociaciones. El club de fumadores no podrá tener un profesional que sirva las bebidas. En este mismo sentido, a la página se le podrá avisar de que alberga enlaces de contenido protegido, pero no podrá ser cerrada. Esta página no alberga ningún contenido ilegal, sólo enlaces a un servicio externo de visionado (Megavideo) o de descarga de contenido (Megaupload).

Como vemos, el movimiento asociativo crea la oportunidad de ejercer presión y defenderse, en conjunto, frente a la Ley. Descendiendo a nivel de ciudadano, la indefensión ante las leyes o la falta de conexión entre el gobernante y el gobernado, una vía de solución se encuentra en el movimiento asociativo. Como individuo, el ciudadano cuenta con una serie de derechos que pueden ser desoídos, pero como colectivo, como asociación de vecinos o como un club de amigos, se puede ejercer una mayor presión, o al menos contar con una más difusión en sus reivindicaciones

11 de enero de 2011

Teddy vuelve al ataque

¡Salud!

Después de una larga lucha entre piratas y defensores de la propiedad intelectual. Después de ver en televisión a Ramoncín y a Joaquín Sabina por el nombre -jocoso- de uno de los últimos discos del cantautor -de los dos anteriores hay uno que no lo es-, "Carretera y top manta". Hartos ya de pagar un canon que consideraban bajo o de ser perseguidos en bodas y de que cobrasen en fiestas benéficas. Con todo este bagaje encima, ahora, dice Teddy Bautista que hay que buscar un consenso.

"Se necesitan unas reglas del juego claras y razonables para todos". Así declaraba el presidente de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) según Público. "Pensábamos que la Ley iba a pasar sin problemas (en el Congreso), pero algunas opciones políticas no lo han visto así". Claro, es que no va a ser orégano todo el monte, como dice el refrán. Sería posible tomar las mismas medidas que se toman en Europa, sí, pero siempre y cuando el nivel de vida se adecue al del resto de "países desarrollados". O que la calidad de las conexiones, en general, sea proporcional a lo que se cobra por ellas (en España se paga más por una calidad peor). O que los propios creadores sean capaces de amoldarse a los nuevos tiempos y a las nuevas exigencias de la sociedad.

Leía ayer un artículo de opinión del ex presidente de Extremadura, Rodríguez Ibarra, que hablaba sobre el canon digital. Me pareció muy acertada su reflexión y animaba a que los creadores se amoldasen a la nueva realidad, a Internet y a la nueva era digital. Lo que no se puede permitir, según él, es que se tache de pirata a alguien que está haciendo algo que un juez no considera como delito, como ilegal y no tiene que ser sancionado por ello. Pero como decía también David Bravo, en el mundo de los eufemismos,se llama pirata al que queremos llamar ladrón, pero utilizamos otro término que nos evoca a películas de cine o a mera literatura (por no decir a una realidad muy veraz, durante algunos siglos, en las costas del sur y del levante peninsular) para que sea más "light". También sería necesario, en palabras de Rodríguez Ibarra, que se replantease la propiedad intelectual en Internet, al basarse ésta, sobre todo, en soporte físico. Pero, como decía otro artículo también de El País, al que ya me referí en otro post sobre este tema, la propiedad es inalterable, tenga el formato que tenga. Sea o no inmaterial.

Por su puesto, Bautista se defiende aludiendo que "hay demasiada politización sobre el tema, que no debería ser político si no de conciencia civil". Esa conciencia civil es la que deberían de tener muchos autores y creadores y no querer ser una clase privilegiada -como si no tuviéramos ya bastante con la de los políticos-. Sin embargo, "los creadores son profesionales, quieren vivir de su trabajo", lo mismo que todo hijo de vecino. Veremos a ver qué dirían muchos autores, creadores y artistas -de esos que representan a España, pero que cotizan en Estados Unidos- si estuviesen más ligados a nuestra situación económica. Aun así, hay que darle gracias a ellos, porque según palabras textuales:  hemos "jugado con las cartas que nos han dado, si no sale seguiremos trabajando con lo que podemos, aunque los creadores españoles estarían en desventaja con los de otros países que sí tienen un marco de protección". La protección podría ser la delación o, directamente, la patada en la puerta y dejar sin Internet a todo aquel que descargue contenido protegido. Así se crea, sin duda, conciencia civil.

Fuente: Público El País.

El precio de la ayuda

¡Salud!

Cuando leía que los Estados Unidos habían sido los primeros en acudir a Haití "desinteresadamente" a prestar ayuda, tras el terremoto de hace un año, no me lo terminaba de creer. Un Estado -como otro cualquiera- que se limite a ayudar por mero altruismo no me convence. Que un estado como Estados Unidos se limite a ayudar a un país de su órbita geográfica, porque sí, parece más una noticia del Día de los Inocentes. Vamos, que cualquier persona con un poco de sentid crítico -o sentido común- se daría cuenta al momento de que había gato encerrado. Uno de los principales intereses del gigante yanqui que un teórico de la conspiración -como un servidor- podría elucubrar es el de reconstruir el país tras la catástrofe. Estados Unidos envía recursos -humanos y económicos- para ayudar a una población que se ve arrojada a una situación muy complicada -como si antes no lo fuera- y quedan muy bien. Detrás, envían sus empresas para que negocien con el Gobierno haitiano o directamente el propio Gobierno americano ofrece ayudas -préstamos- a un interés muy interesante. Otro factor más para intervenir en Haití es el de quedarse allí directamente. Mientras ayudas, mientras tienes tropas en "misiones humanitarias" estás controlando el país de manera indirecta -o directamente-. Tener tropas desplegadas en las calles de Puerto Príncipe, la capital, o en los principales núcleos de población permite controlar. Si estas tropas hacen labores policiales, sólo falta controlar el Gobierno -al que ya se le ha ofrecido estar en deuda-. Estas son formas, fáciles, sencillas y directas para que un Estado se ponga al servicio de otro tras una catástrofe.

Una vez que ese Estado está apaciguado, recibe ayuda humanitaria y todo parece seguir "un desarrollo positivo hacia la recuperación", le toca el momento a la ideología. A través de la religión, como uno de los principales elementos transmisores de ideología existente, podemos convencer de lo que queramos: soportar una situación terrible, cometer cualquier tropelía, morir por ella -por la religión, claro-, incluso, aceptar/rechazar una invasión. Esto es lo que esta sucediendo ahora mismo en Haití. Leo en Público que Franklin Graham, está envuelto en una hercúlea misión evangelizadora en este país. Esta es una de las consecuencias de que una potencia ofrezca su ayuda: envía también su ideología dentro del regalo. Es algo similar a lo que ocurrió aquí tras la llegada -tarde- de las ayudas americanas: pantalones vaqueros, chicles, tabaco rubio americano y leche en polvo -además de las bases militares-. Que se preste ayuda espiritual no es algo que me parezca criticable -personalmente me da lo mismo-, pero que detrás haya un interés político es lo que no considero de recibo. Graham es un bautista sureño, hijo de otro importante predicador de la era Nixon, y cuyo interés era tener una iglesia libre de negros. Ahora da lo mismo. Lo que interesa es tener adeptos a la causa conservadora -es afín a Nixon, al Tea Party y a Sara Palin, con quien visitó este país. Además, el interés que tiene es el de sofocar los espíritus rebeldes, hartos de tanta corrupción o de que la situación no mejore en su país -sobre todo tras un suceso como este-; adormecer a las masas que se puedan tornar levantiscas. Recuerdo aquella frase de Marx sobre el opio y la religión. No podía estar más acertado. La religión sirve para eso, pues como dice el propio Graham, "En Haití hay muchos que odian a Dios, pero dios ama a Haití". Claro, que Dios ama a Haití y le envía un terremoto para que vea que no se olvida de ella. Como dice el refrán: "aprieta, pero no ahoga". En este caso muevo, pero... pero eso, mueve.

El número de convertidos asciende a 150.000, según la noticia de Público, en un solo año. Entre ellos un par de cantantes famosos para diversificar la influencia y a líderes religiosos locales. Me pregunto si aquí, en España, ante una situación similar, un "triunfito" o alguna princesa del pueblo se convirtiese a otra religión -pongamos el islamismo- cuántos seguidores tendría y si los presentadores de estos programas harían de enlace entre el converso y la población. Prefiero no pensarlo...

En estos caso siempre se me viene a la mente una frase de Proudhon. Le preguntaban acerca de su relación con Dios, cómo era su espiritualidad. Él respondía que sí que creía y pensaba en Dios, pero pensaba en él no como creyente, considerándolo creador y salvador del mundo, sino buscando su erradicación de la sociedad.

Fuente: Público.es

10 de enero de 2011

La Navidad y los regalos

Salud!

Ahora que acaba la Navidad creo que es necesaria una reflexión sobre la última etapa de este periodo vacacional. Sé que soy un bicho raro al desear que acaben estos días de asueto y volver a la rutina diaria; disfrutar de las clases; de no tener tiempo para mirarme a la cara y verme en la obligación de aprovechar cada momento. Será que es necesario que trabaje bajo presión -Under Pressure que diría Queen- para poder hacer algo de provecho y no dedicarme a la procrastinación o a la mera vagancia...

Volviendo al tema de las navidades, uno de los momentos que me parecen dignos de un estudio sociológico -o incluso antropológico-  es el de los Reyes Magos. Me refiero a la compra de regalos. Dedicas varios días a deambular por tiendas y centros comerciales en busca del regalo perdido; navegas entre miles de artículos distintos; anotas preferencias, gustos y peticiones; necesidades, odios y variables. Hay que controlar una lista de productos y nombres que relacionas como si se tratase de una fórmula matemática: Colonia, x; camiseta, y; libro, z. Lo peor de todo ello no es el hecho de tener que ir a comprar, sino que, muchas veces, te arriesgas a no acertar. Después de varios días recorriendo las tiendas de moda, sorteando otros consumidores como tú, de rebuscar entre pilas de ropa, consigues reunir los artículos de la lista. Hay veces que  te retrasas y la misma noche del día 5 te ves corriendo por las calles, abriéndote paso entre una multitud de transeúntes que se pelean por un hueco en primera fila, y ves de soslayo la horterada de cabalgata. Con suerte, coges un caramelo pisoteado y te endulzas, mientras te afanas en terminar la misión magnis itineribus.

Después, el hecho de entregarse los regalos es algo que todos conocemos. Pasemos a otro punto más interesante.

Como suele ocurrir con tus regalos -los que das y los que recibes- no todos aciertan. No aciertan en talla, en color, en artículo, en título -en caso de ser un disco o un libro, por ejemplo- y te ves de nuevo arrojado a esa jungla de la que creías que te habías librado hasta las próximas Navidades. Pero no. De nuevo te ves emulando a Odiseo, navegando entre centros comerciales y tiendas y ansiando terminar. Aunque esa  no es la mayor de tus desgracias. Como todo nostoi, tu periplo no va a ser fácil. Resulta que ahora, que tienes que descambiar regalos, están las rebajas. Las rebajas son ese canto de sirena que no es que te atraiga, es que arrastra a multitud de personas -y a ti entre ellas- que aprovechan la misma excusa que tú, para hacer unas comprillas de más. "Ya que estoy aquí, pues compro algo más". Como si no hubieses consumido ya bastante. Parece que están puestas a mala idea: en el momento que hay que descambiar regalos, los comercios aprovechan para vengarse. Pensarán algo así: "Ah, que vuelves, mira que eres masoquista. ¡Toma más compras y más multitud!". Tras varios días deseando llegar a Ítaca, alcanzas tu descanso con una pregunta en la mente: "¿Qué habré hecho para merecer esto?" y te despides hasta asta el año siguiente.

No obstante, para terminar, es una de las cosas que te hacen sentirte vivo. Porque si te opones, tu vida corre peligro...

5 de enero de 2011

I Love Copyleft


I love Copyleft es un movimiento activo en contra de la dichosa "Ley Sinde" en contra de las descargas y las webs de descarga de contenido "ilegal".


Sin entrar en detalles sobre la Ley, que me parece una auténtica barrabasada, creo que lo que pretende es, como siempre, coger el nabo por las hojas. En vez de buscar el problema radical, de raíz, como podría ser el "top manta", esta ley quiere atacar a quien no se lucra compartiendo archivos. En vez de luchar contra las mafias, que podría ser difícil, se encargan de arremeter contra usuarios que sólo se limitan a colgar enlaces a otras webs o servidores (como Megaupload o Megavideo) y arremeten contra ellos. Eso es muy loable por un Gobierno que se las da de socialistas. Sin embargo, este socialismo yo lo denomino esquizofrénico porque no tiene nada que ver lo que dice que hace con lo que hace en realidad. Su realidad y la que practica, en la que vive, no es la misma. Porque lo que lo que verdaderamente importa es la defensa de la propiedad ("intelectual") de la misma manera que, a mediados del s. XIX, los propietarios de la nueva propiedad liberal, surgida con las desamortizaciones, sobre todo con la de Mendizábal (1836-1854), al necesitar que se protegiese una propiedad que había surgido a expensas de quienes trabajaban la tierra, de los que la disfrutaban (municipios y aparceros o enfiteutas de tierras eclesiásticas). En este sentido se creó el cuerpo de la Guardia Civil. Pero no sólo se defendía estas nuevas propiedades que restaban autonomía al pueblo y que lo dejaba indefenso ante los que tenían el trabajo (terratenientes y nuevos burgueses agrarios, germen del caciquismo), sino que también cerraban lugares de libre acceso y explotación como los montes. Los liberales defendían la nueva propiedad como una necesidad imperiosa para el buen funcionamiento de la Economía. La fisiocracia de final de finales del s. XVIII se había convertido en una visión mercantil de la tierra. La tierra tenía que ser un elemento más del mercado; tenía que poder dividirse, comprarse, venderse, parcelarse, donarse, regalarse; tenía que sufrir los altibajos de la ley de la oferta y la demanda; en definitiva, debía de incorporarse al capitalismo de la época.

Así, hoy día la propiedad intelectual se defiende de la misma manera: la mal llamada cultura tiene que ser un producto del mercado más. Como decía un artículo de opinión de El País: "(...) Si vamos a lo básico, el andamiaje argumental de los libertarios se cae por sí solo. Y lo básico es determinar si la propiedad intelectual es menos digna de protección que la propiedad, por ejemplo, de la vivienda, del automóvil o las colecciones de sellos. (...)" En este sentido, dice también: "(...) Intentemos trasladar estas argumentaciones a la propiedad material. ¿Qué opinaríamos de quien despojara de su sueldo a un empleado, alegando que, en realidad, el empresario le está robando de parte del fruto de su trabajo? ¿Nos imaginamos a alguien llevándose sin pagar de la tienda una colección de bolsos de Vuitton, dado que son muy caros? Los argumentos se convierten en bromas cuando los trasladamos de lo digital a lo material (...)". En definitiva, lo que viene a decir es que descargar un contenido "cultural" (habría que ver qué entiende por cultural este señor) es un robo a mano armada y que las webs de descarga son "(...) la traducción digital del perista o receptador de mercancía robada. Su condición inmaterial no priva al robo ni de su naturaleza, ni de su gravedad. Y los argumentos en contra de su neutralización no solo suponen la condonación de una conducta que en la mayoría de los casos es abiertamente delictiva, sino que también conducen, a medio plazo, a la extinción o al grave deterioro de la creación cultural (...) Lo que le puede quedar al creador es dedicarse a otra cosa o vivir subvencionado. Creo que lo mismo que muchos trabajadores hoy día. ¿Tienen que ser los creadores "culturales" una élite que viva al margen (en Miami, por ejemplo) de la realidad de su país? ¿No son trabajadores como los demás y deben vivir dentro de las circunstancias de su momento o, en cambio, tienen que convertirse en una casta a la realidad no les importe o que se erijan como poseedores de un bien tan preciado como lo era en la Alta Edad Media?

Por tanto, y aunque no pueda servir de mucho, creo que es necesario elevar la voz contra esta Ley. Esta es la labor, como decía al comienzo de la entrada, que está haciendo Hackactivistas, en la sede de La Tabacalera en Madrid. Como dice el diario Público "La web permite tomar una imagen mediante webcam y que se incluya en la galería que se mostrará en la página". Lo que hace es defender que lo que hace el común de los usuarios de Internet, esto es, descargar contenidos sin ánimo de lucro, no es delito.

No obstante, habrá que desconfiar del Gobierno por que bien sacará una Ley (2.0) que le guste a la oposición o bien la oposición se limitará a abstenerse (como hace cuando le interesa) y mirar para otro lado, porque mientras que unos se "queman" políticamente sacando leyes impopulares, otros siguen tirados en la poltrona. (Sólo hay que mirar cómo lo retrata Peridis en sus chistes diarios)

No hay mejor síntesis de la ley Sinde que la que pone David Bravo en su blog.

Fuente: Público.es

Para leer más:






http://www.filmica.com/david_bravo/archivos/010889.html


Última hora: http://www.publico.es/culturas/354775/vale-music-cierra-por-las-descargas
Manda cojones. Me parece estupendo que se defienda la mano que da de comer, pero que no se mienta, por favor...